Otras divinidades regresan a Òrun.


Tan pronto como Òrúnmìlà se fue para el Cielo, las otras divinidades se rehusaron a cooperar unas con otras. El hermano más joven que era el que les ayudaba y servía se había ido y ninguna de ellas estaba preparado para servir a otros. La vida se volvió intolerable, especialmente porque no había un medio de intercambio comercial. La necesidad por el dinero era evidente. Cada uno de ellos fue regresando al Cielo a reportar que la misión encomendada era imposible. Ellos decidieron solicitarle también a Olódùmarè que les diera la autoridad divina (Ase) con la cual ellos pudieran hacer que las cosas pasaran, sirvientes mortales para servirles y dinero con el cual hacer negocios entre ellos.

Tan pronto llegaron al cielo, le solicitaron a Olódùmarè estos favores y les fueron concedidos a todos, pero les prometió mandar el dinero tan pronto hubieran regresado a la tierra. Todos ellos, incluyendo Òrúnmìlà fueron recibieron órdenes de regresar a la tierra y terminar con su misión, en esta ocasión como ya la tierra estaba firme era posible regresar por la ruta de tierra.

Una a una, las divinidades regresaron a la tierra con sus seguidores humanos, sin embargo ninguna de ellas se molesto por saber que factores misteriosos eran los que estaban causando las dificultades en la tierra. Èsú, la divinidad del mal, había jurado crear problemas para cualquier divinidad que no solicitara su apoyo antes de regresar a la tierra. Òyèkú Méjì nos describirá mas adelante como Èsú abrió la llave del agua del Cielo causando tres años de lluvia constante, evitando así que las divinidades pudieran llegar a tiempo a su destino. Antes de regresar a la tierra, Òrúnmìlà fue a consultarse y le aconsejaron que no tuviera prisa por obtener el dinero que Olódùmarè les había prometido mandar al mundo y que le ofreciera un sacrificio a Èsú antes de dejar el Cielo. Y así lo hizo.

 

Àború, Àboyè, Àbosíse.


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Ilé Abomalé Ifá - Òrìsá. | e - post: osawo@ileabomale.com
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